¿Porqué Galicia tiene el mejor marisco del mundo?

Todos hemos oído hablar de las excelencias del marisco gallego y todos alguna vez nos hemos deleitado catándolo.

En Galicia, en cualquier celebración que se precie, ya sea boda, bautizo, comida familiar o entre amigos, no puede faltar unas cigalas, unos buenos centollos acompañados de unas nécoras, y ¡cómo no! qué me decís de esas almejas a la marinera o esas vieiras al horno con las que una pierde el sentido mojando el pan en su salsa, saltándonos la dieta y lo que haga falta. Y es que el sabor de nuestro marisco es único y mundialmente conocido.

Cada vez que voy a visitar a mi familia leonesa, parezco una empresa de marisco a domicilio. En cuanto se enteran que voy a visitarles, llaman pidiéndome que les lleve “de ese rico marisco gallego”.

Pero ¿por qué tiene ese sabor que pareciese que uno se estuviera comiendo el mar? ¿Por qué se da aquí mejor que en ningún otro lugar del mundo? ¡Qué da gusto ver el marisco expuesto en la lonja recién extraído, vivitos y coleando! Si lo has probado en Galicia, cuando lo haces en cualquier otro lado, es como si esperases saborear un jamón cinco jotas y te encuentras que te han dado chopped.

Pues bien, el responsable de esta riqueza marisquera, no es otro que un fenómeno costero llamado FLORAMIENTO o UPWELLING en inglés, si quieres fardar con tus amigos de lo mucho que sabes. Pues sí, como le ocurre a las plantas en primavera. ¿Y en qué consiste exactamente?

El afloramiento costero es un fenómeno que se da en la costa oeste de los continentes debido a la rotación de la tierra (efecto de coriolisis) y a los vientos dominantes.En concreto en Galicia, se produce gracias al famoso viento del nordeste, “o nordés”, que se instala con mayor intensidad en los meses de verano. Las costas de Galicia, de marzo a octubre, el Anticiclón de las Azores se sitúa en el centro del Atlántico Norte, debilitándose en paralelo la Borrasca de Islandia, favoreciendo los vientos de componente norte.

afloramiento

Cuando estos vientos soplan paralelos a la costa, y debido al efecto de coriolisis por rotación terrestre, arrastra el agua superficial de nuestras costas mar adentro, hacia el océano. El lugar que ocupaba este agua es rápidamente sustituido por agua más profunda oceánica rica en oxígeno, que se ve obligada a ascender, arrastrando consigo todos los nutrientes que se encontraban depositados en el fondo. Este agua que asciende fría y rica en nutrientes, fertiliza la plataforma y rías gallegas, lo que permite una elevada producción de mejillón cultivado en batea, el que se den tan bien las almejas o berberechos así como los crustáceos, por ejemplo la centolla o la nécora.



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