Las reglas de oro para cocer el marisco

El marisco es uno de los alimentos más valorados como producto gastronómico a nivel mundial, y es que son pocas las culturas que no han sucumbido a incluirlos en su dieta de forma habitual.

El marisco fresco necesita ser cocido antes de ser comido, pero es algo que no todo el mundo sabe hacer correctamente desde casa, y es que hay que seguir las siguientes reglas de oro para cocer el marisco como un profesional:

Limpiar el marisco

Antes de poner el marisco a cocer es conveniente limpiarlo con agua con sal para que suelten la arena o restos que puedan traer enganchados a su cuerpo.

Diferencia entre marisco pequeño y grande

Para cocer el marisco pequeño (gambas, camarones, langostinos…) hay que poner el agua a una temperatura muy elevada para eliminar una posible existencia de anisakis. Al agua hay que añadirle una hoja de laurel y sal gorda y dejar que el marisco se vaya cociendo. Un truco para saber cuándo está listo es observar cuando el marisco flota en el agua.

Sin embargo, el marisco de gran tamaño (centollas, buey de mar, cigalas…) se hace de una forma más tradicional. Se pone al fuego agua fría con sal gorda y laurel y se introduce el marisco vivo. Los tiempos de cocción para que queden perfectos oscilan entre los 7 minutos de las nécoras y cigalas y los 15 minutos como máximo de los centollos y bueyes de mar.

El toque de sabor

Para darle un toque de sabor al marisco puede resultar de gran utilidad insertar en el agua de cocción una corteza de limón, y es que los sabores cítricos aumentan los sabores del marisco.

Finalmente solo queda sacar el marisco del agua y ponerlo en un recipiente con agua y hielo para que quede terso, duro y perfecto para servir.


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